viernes, enero 06, 2006

Emo robótica

Emo- robotica
El Futuro en la programación emocional
(Extracto del libro El sol de mañana ya no será igual del Dr. Esteban Gibson)

Vivimos en una época de Oximorons constantes; una época cuyo númen constante es pararse sobre nodos significantes que niegan su propia legalidad y validez; Guerras preventivas en pos de la paz, avances tecnológicos que pueden quedar truncos por la existencia de las nuevas armas.
El grupo de paradojas es infinito. La humanidad cual la acomplejada criatura que es planea formas de sabotearse constantemente.
Por ello, un avance científico que parece corporizar el pináculo de este signo de nuestros tiempos; nuestra apatía hacia el mundo que nos rodea se hace tangible y criticable.
Debido a esto la teoría del grupo tecnológico de Beinjing ( una esquina del triangulo sobre el cual descansará el futuro de la robótica) adquiere inmediatamente el status de signo y de discusión. Todos, por mas raquítica que sea nuestra conexión con el mundo sentimental, podemos sentirnos emocionalmente análogos a los siguientes sucesos cotidianos, la euforia en el estreno de una remera brillante en un día de sol, la melaconlía que traen las pinceladas de un día gris, la belleza del baile eterno de una delicada mariposa o es vislumbre del futuro en los ojos de esa tímida morocha que no acierta a vernos…, a todas estas sensaciones nos sentimos ligados. Ahora…, la idea de un robot apasionado…, de una autómata sintiente, es sin duda una perversión, o una blasfemia que yo, personalmente, considero nefasta.
Todo comenzó con la I.A. (inteligencia artificial) que es, explicada Grosso Modo, una serie de patrones de conducta lógicos preestablecidos permisibles de ser disparados por una variedad de situaciones; (principio acción-reacción; un hecho gatilla una respuesta determinada, un golpe activa una defensa y luego una represalia, y así, y así…); cuanto mas fueran estas pautas predeterminadas, mas daría el organismo artificial la apariencia de una verdadera inteligencia.
Sin embargo este año se ha dado un paso más en el proceso evolutivo de estos sistemas, un paso que se baso en una realidad que tardo demasiado, (según juzgan muchos) en figurarse dentro de la mente de los genios; la realidad es esta…, las respuestas humanas a los diversas situaciones que enfrentan muchas veces no están basadas en andamiajes lógicos, sino que las mas de ellas, se basan en gatillos emocionales, que muchas veces son, por definición, ilógicos e irrsatreables.
Es, a raíz de estas realidades, que se ha dado en desarrollar una nueva base de trabajo en I.A. a nivel mundial…, el llamado “Motor primordial caótico”; un programa de reformulación aleatoria de respuestas lógicas dentro de las entidades artificiales; es decir, un código binario que permite la imitación calculada de la irracionalidad emotiva humana; ahora una situación estará abierta a millones de respuestas orgánicas a las mismas; ante un golpe, el hipotético organismo podrá ahora, tanto responder violentamente, como con el llanto, como con la indiferencia…, como con lo que se les pueda ocurrir; al igual que ocurre con la Psique humana.
Un verdadero avance científico que queda, sin embargo, opacado por el dilema que se crea en torno a el mismo; no del tipo científico, sino del tipo ético, el problema no radica en “si podemos”, sino, en “que derecho tenemos” de manipular el verdadero núcleo de la humanidad artificialmente…; el verdadero dilema ha de llegar en el punto en el cual entendemos que el mundo moderno tiende a volvernos mas y mas impermeables a los demás y a nosotros mismos; mientras pretendemos otorgarle un Don que casi hemos olvidado a una generación que puede fácilmente reemplazarnos en la corriente evolutiva.
¿Qué nos da derecho a regalar lo que nos define y que, a su vez, se desvanece mas y mas de nuestra constitución humana?.
Habiendo leído el artículo anterior, tal vez muchos de ustedes crean que el marcado tono apocalíptico del mismo es, cuando menos, una exageración ante lo que, a todas luces es, simplemente una imitación mas bien pobre de las reacciones humanas.
Puede ser…, pero también es cierto que este paso es solo el principio; después de todo, ya se esta hablando seriamente de un nuevo proceso para mejorar y aceitar las bondades del programa…, la ciencia avanza y no podemos detenerla.
La literatura (una vez mas) el cine, y el arte en fin, no se han cansado de mostrarnos una y otra vez la figura de contra-utopías (también llamadas Utopías negativas) en las cuales el lugar de los humanos (trabajos y responsabilidades) ha sido usurpado por el avance de las máquinas y de la técnica…, todos nos aterramos o maravillamos con estas historias, pero mientras ellas están bien presentes en nuestro cerebro, podemos estar olvidando que estamos en los albores de una utopía aún peor, una en la cual perdamos nuestras capacidades emotivas en pos de una generación que si podrá apreciarlas.
El futuro es hoy…, y eso no es necesariamente bueno.

Dr. Esteban Gibson (Universidad de Praga)

Traducción libre Martín M. Renard.