lunes, diciembre 19, 2005

Memento

Con ustedes ( Holaaaaa, hay alguien ahí?) el primer cuento de una serie que se va a renovar semana a semana.

Enjoy!

Memento
"You can just..., feel the details, The litle things you never bother to put into words..."Leonard Shelby

Recuerda (aunque no esta seguro de que ese sea el verbo correcto)No importa, al menos cree que recuerda..., cree que los momentos de su vida corren hacia atrás como en una mala pelicula experimental..., como Flashes, como luz..., como si un poder oculto los malformase y los quebrase en una cacofonia inextrincable...., un desorden estelar...
Hay (hubo, hace años o segundos) una media luna colgada alto en el cielo, coronando los sombrios tejados de chapa (los ve, los presiente, rotos, oxidados), como un simbolo relijioso..., como la medialuna del Jihad..., lejos, quemando las imaginaciones de miles de poetas, como una sepultura mas alla de las estrellas..., puede verla, tan claro que duelen los ojos, de cara al cielo negro punzado de luces, sin poder moverse, sin poder respirar..., apenas sintiendose ir...Siente (sintió) el dolor intenso goteando de aquel objeto brillante (¿UN cuchillo?; ¿un destornillador?; ¿Un trozo de vidrio que refleja sus dientes y sus ojos llenos de muerte gris?) siente eso, y un frio carnivoro que destruye el mundo y mancha el piso de gotas que son negras, pero tendrían que ser rojas, oscurecidas bajo multiples oscuridades..., cae como si todo se rompiera...
Oye (oyó) un ruido a su espalda..., algo entre metalico y rasgado..., sus sentidos se agudizan, la conciencia del mundo a su alrededor crece..., se expande como una red que contiene al callejón, la basura, la humedad de una tormenta pasada y al gato rojo )que la luz, las sombras o su memoria pintan de rojo) que maulla como un fantasma, para luego desparecer de igual modo..., y el se dice tonto, mientras rie para sus adentros; tan asustado tan alerta por un gato rojo..., no ve (no puede ver) la vaga siluenta en movimiento que se acerca por detrás...Le dicen (le han dicho) que es peligroso, que no le conviene, que llame a un conocido, a un remis..., hasta le cuentan el apodo de aquel lugar; "la esquina del pecado"..., no puede mas que reirse y marcharse caminando por aquella calle oscura...
Todo esto recuerda; mientras su cadaver se hiela en el callejon y una sombra reclama un botin de 10 pesos.